Soy el amo de mi destino, soy el capitán de mi alma…..

En la noche que me envuelve,
negra, como un pozo insondable,
doy gracias al Dios que fuere
por mi alma inconquistable.

En las garras de las circunstancias
no he gemido, ni llorado.

Ante las puñaladas del azar,
si bien he sangrado, jamás me he postrado.

Más allá de este lugar de ira y llantos
acecha la oscuridad con su horror.

No obstante, la amenaza de los años me halla,
y me hallará, sin temor.

Ya no importa cuan recto haya sido el camino,
ni cuantos castigos lleve a la espalda:

Soy el amo de mi destino, soy el capitán de mi alma.

Willian Ernts Henley

Las excelencias del grafeno

Desde los años 70, que se desarrollaron los equipos de ultra alto vacío, se sabe como fabricar materiales que tengan un solo átomo de espesor. Sin embargo, estas capas tan delgadas resultaron ser difícilmente manejables y, en la mayor parte de los casos, se degradaban rápidamente al extraerlas de los equipos dónde se fabricaban. Sin embargo, ese no es el caso del grafeno: un material que por definición tiene el espesor de una sola capa atómica de carbono y que debido a su reducida dimensionalidad, presenta unas propiedades electrónicas únicas. Recientemente se ha podido aislar y se han medido con precisión esas propiedades, lo que valió el premio Nobel a los investigadores A. Geim y K. Novoselov que realizaron este trabajo. Según se dijo en el discurso de entrega del premio Nobel, este material es tan fuerte que una hamaca de 1 m2 , no más pesada que el pelo del bigote de un gato (1 miligramo), podría soportar el peso del felino sin romperse. Normalmente, un deportista destaca en una sola disciplina, y no en todas. Esto no le ocurre al grafeno, que engloba muchos materiales en uno solo: Es el más delgado, el más fuerte, muy buen conductor eléctrico y térmico, es inerte, casi transparente y el hidrógeno, el más pequeño de los gases, no puede atravesarlo. Esta extensa lista de méritos reunida en una solo material es muy inusual. No tenemos que olvidar que todas estas excelencias surgen de sus dimensiones nanométricas, ya que los efectos cuánticos comienzan a ser importantes en esta escala. La nanotecnología precisamente intenta explotar este conjunto de nuevas propiedades que surgen en el mundo de lo pequeño.